La industria de la renovación está en auge en la sociedad de hoy, con un gran número de viviendas y establecimientos comerciales sometidos a renovación cada año, generando también una gran cantidad de residuos de renovación. Los residuos de renovación se refieren a los materiales o desperdicios generados durante el proceso de renovación de viviendas. Los residuos de renovación incluyen concreto, mortero, albañilería, cerámica, piedra, yeso, bloques de concreto aerado, metal, madera, vidrio y plásticos procedentes de las renovaciones.
Los equipos de clasificación y tratamiento de residuos de reformas, mediante una serie de procesos de clasificación, permiten que los plásticos, las bolsas tejidas, el papel usado y textiles que se encuentran en los residuos de reformas pueden utilizarse como combustible o incinerarse para la generación de energía tras un tratamiento sencillo; el metal puede transportarse a las acerías para la reutilización de los recursos siderúrgicos; y los bloques de hormigón, los ladrillos y otros materiales pesados pueden utilizarse como áridos, ladrillos o materias primas para el hormigón tras su tratamiento.